El éxito no es una fórmula : talento, disciplina y el peso invisible del contexto Hay algo que me llama profundamente la atención cuando pienso en el éxito: la manera tan simplificada en que solemos explicarlo. A menudo transitamos por la vida persiguiendo un ideal que la sociedad nos ha impuesto casi como un mandato ineludible. Si bien el éxito es un concepto subjetivo —pues la realización que busca un médico no es la misma que persigue un maestro, un atleta o un empresario—, existe un denominador común en nuestra comprensión del mismo: todos aspiramos a alcanzar la plenitud en nuestras respectivas áreas. Cada profesión, cada entorno y cada estructura organizacional redefine lo que considera realización, pero aunque cambie la forma, hay un consenso implícito: el éxito implica algún tipo de reconocimiento o ascenso dentro de un sistema determinado. Y ahí es donde el análisis se vuelve más complejo. Vivimos bajo una narrativa cómoda y repetida hasta el cansancio: si tienes ta...
De la reflexión libre al ensayo publicado: El nacimiento de mi obra #42 (y por qué este libro es distinto a todo lo anterior) Hace poco menos de dos años, tomé una decisión silenciosa pero radical respecto a mi escritura. Durante mucho tiempo, gran parte de mi producción intelectual había respondido a exigencias externas: currículos, necesidades académicas o proyectos estructurados. Pero hace unos dieciocho meses, sentí un cambio. Decidí empezar a escribir en este blog de manera casi "editorial": sin cuotas de palabras, sin calendarios de publicación forzados y, sobre todo, sin obligaciones. No escribía para complacer a un algoritmo ni para encajar en la agenda de ninguna institución. Empecé a escribir por una razón mucho más primitiva y urgente: la necesidad de ventilar . Quería que este espacio fuera exactamente lo que reza el encabezado de mi página web: «Un rincón en medio del alborotado internet de siempre. Una voz en medio del bullicio normalizado.» Me propuse ob...