Dos muchachos del Bronx: Willie Colón, Héctor Lavoe y el final de una era Un artículo sobre amistad, música, adicción, culpa y el silencio que quedó entre dos leyendas de la salsa. I. El comienzo: cuando todo era instinto Décadas atrás, en las calles del Bronx , dos muchachos que apenas rozaban la adultez se encontraron sin saber que estaban a punto de cambiar la música latina para siempre. Uno llegó de Ponce con la voz más triste y más alegre que se haya escuchado jamás. El otro, nacido entre el cemento neoyorquino, cargaba un trombón y una ambición que no le cabía en el cuerpo. Héctor Juan Pérez Martínez —que el mundo conocería como Héctor Lavoe — llegó a Nueva York el 3 de mayo de 1963 con apenas diecisiete años. Lo recibió su hermana Priscilla. Lo primero que hizo fue caminar hasta El Barrio, el "Harlem Español" que había imaginado con elegantes Cadillacs, altos rascacielos de mármol y calles arboladas. Lo que encontró fue otra cosa. Intentó sobrevivir como pintor...
[ANÁLISIS LITERARIO] El silencio de lo femenino: una lectura desde la crítica feminista de "El eclipse" de Augusto Monterros
"El eclipse" es un microcuento del escritor guatemalteco Augusto Monterroso, publicado en su colección Obras completas (y otros cuentos) en 1959. En apenas unas líneas, Monterroso narra la historia de fray Bartolomé Arrazola, un fraile español perdido en la selva de Guatemala que, al ser capturado por un grupo de indígenas dispuestos a sacrificarlo, intenta salvar su vida valiéndose de un dato astronómico: la inminencia de un eclipse total de sol. Confiado en su "cultura universal" y en su conocimiento de Aristóteles, Bartolomé amenaza a sus captores con oscurecer el sol si lo matan. Sin embargo, la ironía del desenlace revela que los astrónomos mayas ya habían previsto y registrado con precisión las fechas de los eclipses solares y lunares en sus códices, sin necesidad alguna de la tradición aristotélica. Bartolomé muere sacrificado mientras un indígena recita, sin prisa, las infinitas fechas de eclipses que su civilización había calculado. El cuento opera como u...