Los ricos de ahora son tan vulgares. No apadrinan arte, no tienen talento y no crean nada distinto a su basura; y además, nos muestran que son iguales a todos los demás: periqueros y borrachos. El mercado del influencer nos ha dado miserableza sobre todas las cosas. — 🏵️ (@_floresdefuego) August 19, 2026 Un análisis sobre élites, secularización y el fin del mecenazgo en la era del influencer Hay una diferencia fundamental entre el que nació con dinero y el que lo consiguió. No es solo una diferencia de origen: es una diferencia de psicología, de culpa, de deuda moral y de relación con el mundo que los rodea. Y esa diferencia, que alguna vez fue materia de salones filosóficos y tratados de sociología, hoy se debate en 280 caracteres en X. El intercambio que dio origen a este artículo es breve pero denso. Una usuaria, cuyo tuit engalana nuestra portada editorial, se queja de que los ricos de hoy son vulgares: no apadrinan arte, no crean nada de valor, se muestran como ...
Nota introductoria Como millennial cuya banda sonora incluye buena parte de estos éxitos- escuchados mientras estudiaba o trabajaba en oficios menores- podría partir únicamente de la memoria. Pero hacerlo sería caer en el mismo error que critico: tomar la experiencia personal como evidencia suficiente. Lo que me motiva es un artículo reciente que, a pesar de plantear preguntas legítimas, las responde con una simplicidad argumental que merece examinarse: escoge dos personas de generaciones distintas para concluir el supuesto blanqueamiento del reggaetón. El término, acuñado desde los estudios culturales y la teoría crítica de la raza, describe el proceso por el cual una expresión cultural de comunidades racializadas es despojada de sus marcadores de origen para volverse más comercializable ante audiencias e industrias dominantes. Ocurrió con el jazz, el rock and roll, el hip-hop. Puede rastrearse también en la música urbana latina. El problema no es el concepto. El problema es su a...