Nota introductoria Como millennial cuya banda sonora incluye buena parte de estos éxitos- escuchados mientras estudiaba o trabajaba en oficios menores- podría partir únicamente de la memoria. Pero hacerlo sería caer en el mismo error que critico: tomar la experiencia personal como evidencia suficiente. Lo que me motiva es un artículo reciente que, a pesar de plantear preguntas legítimas, las responde con una simplicidad argumental que merece examinarse: escoge dos personas de generaciones distintas para concluir el supuesto blanqueamiento del reggaetón. El término, acuñado desde los estudios culturales y la teoría crítica de la raza, describe el proceso por el cual una expresión cultural de comunidades racializadas es despojada de sus marcadores de origen para volverse más comercializable ante audiencias e industrias dominantes. Ocurrió con el jazz, el rock and roll, el hip-hop. Puede rastrearse también en la música urbana latina. El problema no es el concepto. El problema es su a...
Cuando señalar al otro se convierte en una forma de no mirarse a uno mismo Hay un patrón que no pertenece a ninguna persona en particular. Es más antiguo que las redes sociales. Es más viejo que internet. Aparece en foros, en tertulias, en columnas de opinión, en conversaciones de café. Pero hoy, con algoritmos que amplifican exactamente lo que genera más adhesión, ese patrón ha encontrado su hábitat perfecto. El patrón se ve así: alguien usa el lenguaje de la lucidez para construir una identidad de distinción. Señala la hipocresía ajena. Critica el pensamiento conformista. Diagnostica al Sistema. Y al hacerlo, se posiciona implícitamente como el que comprende mientras los demás confirman sus creencias. Parece crítica. Pero hay algo debajo que merece examinarse con cuidado. Primero, Spinoza Baruch Spinoza fue un filósofo holandés del siglo XVII que decidió estudiar el comportamiento humano con la misma metodología con que un geómetra estud...