La noche en que nadie dijo nada (y aun así todo quedó claro) El teatro está caliente. No por la temperatura, sino por la expectativa. James Brown no necesita presentación; su sola presencia ordena la sala. El público no espera una sorpresa, pero Brown siempre ha tenido debilidad por el ritual : subir a alguien, probarlo, medirlo frente a todos. Esa noche hay nombres flotando en el ambiente. No se dicen en voz alta, pero se sienten. Entonces James sonríe. Y señala. — Michael Jackson ! Un murmullo eléctrico recorre el lugar. Michael sube Michael Jackson aparece con una calma que no coincide con el estruendo que provoca. No corre, no saluda de más. Parece saber exactamente cuánto tiempo le pertenece. James Brown lo observa como se observa a un hijo brillante: con orgullo… y con cuidado. Michael baila. No improvisa. No desafía. No empuja. Ejecuta. Cada giro está donde debe estar. Cada pausa también. No hay exceso, no hay error. El público estalla, pero Michael no ...
Revisaba unos videos antiguos cuando de repente saltó a mi mirada uno con este título: " Una Perspectiva Bíblica Sobre El Lamento en Tiempos de Coronavirus " . Abril de 2020. Lo empecé a escuchar y todo volvió. Parece lejano hoy — cinco años ya — pero qué difícil fue entonces. Llevábamos más de treinta días encerrados. Nadie sabía hasta cuándo. Me pidieron que dijera algo y no sabía qué decir. No quería dar un mensaje fatalista, pero tampoco podía fingir un optimismo que no sentía. Preparé un bosquejo, sí, pero estaba tan confundido como todos. Era el sentimiento generalizado: muchas preguntas, pocas respuestas. Escuchándolo ahora, puedo ver la estructura que intenté armar en medio de esa incertidumbre. Partí del Salmo 6 , un texto de lamentación pura donde David clama enfermo, agotado, con los huesos que tiemblan y el alma turbada. Me pareció el punto de partida más honesto: no un salmo de victoria, sino uno de angustia. Desde ahí desarrollé lo que llamé " la tradic...