Hay un verso del Himno Nacional dominicano que resume, mejor que cualquier libro de historia, el argumento que cierra esta serie: "Más Quisqueya la indómita y brava / siempre altiva la frente alzará; / que si fuere mil veces esclava / otras tantas ser libre sabrá" . Y más adelante, ese cierre que Emilio Prud'Homme dejó casi como advertencia y como promesa al mismo tiempo: "Que Quisqueya será destruida / pero sierva de nuevo, jamás" . Después de nueve artículos recorriendo cómo una crisis fiscal en la Francia de 1789 terminó, por una cadena de causas que cruzó el Atlántico, determinando la historia de la isla entera, este último artículo da un paso atrás y mira el cuadro completo desde otro ángulo: no el de los eventos puntuales, sino el de cómo los propios historiadores dominicanos han organizado esa historia en cuatro Repúblicas sucesivas, y cómo, llamativamente, cada una de ellas termina o comienza marcada por la intervención de una potencia extranjera. L...
Cualquiera que haya conversado lo suficiente sobre historia dominicana se ha topado, en algún momento, con una discusión que parece simple a primera vista pero que en realidad esconde una tensión semántica e histórica profunda: ¿la verdadera independencia dominicana ocurrió en 1844, cuando se separó de Haití, o en 1865, cuando se desvinculó definitivamente de España tras la breve anexión liderada por Pedro Santana? La pregunta no es trivial, y tampoco es nueva. Aparece recurrentemente en sobremesas, en redes sociales, en columnas de opinión, y curiosamente divide a la gente en líneas que no siempre coinciden con lo que cabría esperar. Este artículo, que cierra la serie completa trazada desde la Revolución Francesa hasta la fundación de la nación dominicana, busca desarmar el argumento de cada bando con el cuidado que merece, porque ambos parten de premisas reales, aunque conducen a conclusiones distintas. La postura que sostiene este artículo es clara desde ya: 1844 es el verdadero n...