Una joven publica en redes sociales algo que muchos adultos piensan pero pocos de su entorno se atreven a decir en voz alta: sus contemporáneos no saben llegar a un lugar nuevo y no aprenden, no saben buscar información útil aunque tengan Google en el bolsillo, no investigan, no leen, y cargan con un celular de última generación que apenas usan para responder mensajes. El tono es de frustración genuina. Los números lo confirman: su propia generación la rechaza masivamente. Es increíble como mucha gente joven se queda estancada en el yo no sé. No saben llegar a un lugar y no aprende, no saben pedir por internet y no aprenden, no saben conducir y no aprenden. No son curiosos, no investigan, no leen, tienen google y solo usan para buscar pornografía,… — Bombón (@Yosoybombon_) April 23, 2026 Lo interesante no es la queja. Lo interesante es lo que esa interacción revela cuando se analiza con calma. El síntoma y el diagnóstico son cosas distintas La joven describe con precisión un sín...
La lectura como herramienta de pensamiento crítico Un ensayo sobre por qué leer sigue siendo un acto de libertad en la era digital. Introducción Vivimos rodeados de información. Entra por el teléfono, por la televisión, por las conversaciones que escuchamos en la calle. Y sin embargo, cada vez cuesta más distinguir lo que vale la pena de lo que es solo ruido. En medio de ese torbellino, la lectura sigue siendo una de las pocas actividades que nos obligan a detenernos, pensar y decidir qué creer. Por eso sostengo que leer no es un simple pasatiempo: es un ejercicio de libertad mental . La lectura entrena la atención profunda Cuando una persona lee con atención, algo cambia en su manera de procesar el mundo. La neurocientífica Maryanne Wolf lo explica bien: el cerebro lector construye circuitos que no existen de forma natural, circuitos que nos permiten inferir, comparar ideas y hacer preguntas. Esa gimnasia mental es la base del pensamiento crítico. A diferencia del scroll ...