Jodeci : Crónica del sonido que no pidió permiso Por qué los arquitectos del R&B más peligroso de los 90 ganaron la eternidad y perdieron el mundo Hay una escena que lo explica todo. Es 1995, y en algún lugar de un estudio en Nueva York, DeVante Swing escucha por primera vez el corte final de "Get On Up" — un sample de Diana Ross empaquetado en ritmo disco, con un estribillo que prácticamente le ruega al oyente que sonría. DeVante no sonríe. Según cuentan quienes estuvieron ahí, la reacción fue silencio, después disgusto, después algo parecido a un duelo. Esa canción sería un éxito enorme. También sería el principio del fin. Para entender a Jodeci hay que entender primero que nunca fueron un grupo de R&B en el sentido convencional. Eran dos pares de hermanos de Carolina del Norte — los DeGrate y los Hailey — que llegaron a la industria con voces entrenadas en iglesias pentecostales y una visión sonora que no tenía precedente real. Pero la palabra clave ahí no e...
En República Dominicana tenemos un refrán que encierra más teología práctica que muchos seminarios: "No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar". Es una sentencia sobre la distancia que existe entre la bravuconería y la realidad. Entre la teoría del conflicto y la práctica de las consecuencias. Mientras el diablo es una idea, una metáfora o una amenaza abstracta, uno habla con valentía. Pero cuando llega de frente —cuando deja de ser retórico y se vuelve real— el mundo cambia de escala. La era de los "llamadores del diablo" En la era digital, hemos creado una casta de "llamadores del diablo": profetas del teclado, inquisidores del pixel y polemistas de algoritmo que han confundido la valentía con la imprudencia. Viven en una burbuja de invulnerabilidad reforzada por los likes, donde destruir la reputación de un prójimo se celebra como "celo santo" y donde la burla se disfraza de "apologética cultural". Desde la seguridad de ...