Este artículo cubre uno de los giros más rápidos y dramáticos de toda esta serie: cómo un imperio napoleónico que parecía imparable en Europa, al invadir España en 1808, terminó provocando, sin proponérselo, la caída de su propio dominio en Santo Domingo. Y cómo, apenas trece años después, ese mismo territorio recién "reconquistado" para España viviría un breve y casi olvidado ensayo de independencia propia, antes de caer bajo un dominio completamente distinto: el haitiano. El detonante: Napoleón invade España A comienzos de 1808, Napoleón Bonaparte, ya consolidado como Emperador desde 1804, como vimos en el primer artículo de esta serie, decidió invadir y ocupar España, colocando a su hermano José Bonaparte en el trono que hasta entonces ocupaba la dinastía borbónica española. Fue una decisión tomada enteramente desde la lógica de la geopolítica europea, sin ninguna consideración aparente por sus consecuencias en territorios coloniales lejanos como Santo Domingo. Pero ...
El mismo día en que Jean-Jacques Dessalines proclamaba la independencia de Haití, el 1 de enero de 1804, el general francés Jean-Louis Ferrand tomaba posesión de la gobernación de Santo Domingo español, convirtiéndose en el último reducto militar francés en la parte oriental de la isla. Es una coincidencia de fechas casi simbólica: mientras una mitad de la isla se liberaba definitivamente de Francia, la otra mitad quedaba, durante cinco años más, bajo un nuevo experimento colonial francés que tenía ambiciones mucho mayores de las que terminó logrando. Este artículo cubre ese período, conocido en la historiografía dominicana como la Era de Francia (1804-1809): qué planes tenía Ferrand, por qué fracasaron, y qué papel jugó la resistencia cultural de los criollos dominicanos en ese fracaso. Quién era Ferrand y cómo llegó al poder Jean-Louis Ferrand había llegado a la isla en 1801 como parte de la expedición del general Charles Leclerc, enviada por Napoleón para restaurar el dom...