Por Junnior Calcaño
La pasión por la enseñanza, esa llama interna que impulsa a todo educador a entrar al aula con renovada energía cada día, representa mucho más que un simple estado de ánimo - es la fuerza motriz que transforma la experiencia educativa- y es la manifestación externa de un docente comprometido con su labor pedagógica. En este articulo, me propongo explorar las dimensiones de la motivación docente y su impacto transformador en el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo como objetivos específicos:
• Analizar los factores internos y externos que influyen en la motivación del profesorado.
• Examinar la relación entre la motivación docente y el rendimiento estudiantil.
• Proponer estrategias institucionales para fortalecer y mantener la motivación del cuerpo docente.
Inexorablemente, cuando hablamos de motivación docente, debemos reconocer su naturaleza dual. Por un lado, encontramos esa fuerza intrínseca, esa vocación genuina que Franco López (2021) describe como "el motor interno que impulsa al docente hacia la excelencia educativa". Esta motivación intrínseca y necesaria para el bienestar que conlleva tal práctica entrelazándose, cual danza armoniosa, con factores externos como el reconocimiento institucional y las condiciones laborales. Estos últimos tan fundamentales como los aspectos internos, ya que por otro lado, estos son los ingredientes para la consolidación del bienestar individual y del autocuidado personal que todo profesional de la enseñanza en teoría debe sostener de manera cotidiana.
Dicho elemento a analizar como lo es la motivación, para algunos estudiosos del tema (Londoño, 2020, Peña et al, 2017), es más importante que la del alumno sostienen, ya que según estos autores, el docente cuando está motivado es más productivo en el salón de clases, ya que en esas circunstancias puede ser capaz de generar emociones y crear dinámicas de aprendizajes en el aula. Sánchez Hernández, (2017) recalca también que un profesor entusiasta y apasionado puede contagiar esa energía a sus estudiantes, mientras que un profesor desmotivado o aburrido difícilmente logrará despertar interés en ellos, lo que en consecuencia puede generar resultados no favorables, para el rendimiento académico de tales educandos dependiendo de nuestro abordaje inicial en tales prácticas.
La UNESCO (2015) en sus estudios docentes nos confirman tales hallazgos cuando nos presentan un panorama revelador estableciendo que "la motivación docente es un factor determinante para prevenir el desgaste profesional y elevar la calidad educativa". Esta afirmación encuentra eco en las aulas, donde observamos que los estudiantes responden de manera más positiva y participativa cuando perciben el entusiasmo y compromiso de sus profesores pero también aborda la problemática desde una perspectiva psicológica cuando considera en sus aseveraciones "el desgaste profesional" dígase todo lo que implica la afectación de los procesos cognitivos y emocionales del bienestar docente.
En este tenor, Escribano Hervis (2018) complementa esta visión al señalar que "el desempeño docente está intrínsecamente ligado a las condiciones y apoyo institucional". Esto nos lleva a reflexionar sobre la importancia de crear espacios educativos que no solo faciliten el aprendizaje, sino que también nutran la motivación del profesorado y dicha consideración implica que desde los organismos oficiales se propicien tales mecanismos.
Por tales razones, resulta evidente que este elemento es mucho más que un factor opcional en la ecuación educativa - es un componente vital para la calidad de la enseñanza- y la misma debe ser impulsada de manera estratégica a través de talleres formativos y otros escenarios abiertos de apertura educativa en los espacios de discusiones pedagógicas permanentes.
Retomando nuestros objetivos iniciales, hemos constatado cómo la interacción entre factores internos y externos moldea la motivación del profesorado, impactando directamente en el rendimiento estudiantil y es por esta razón fundamental que se hace menester profundizar sobre este tema en cuestión, sugiriéndose de manera armónica y logística las siguientes propuestas:
• Realizar estudios longitudinales sobre el impacto de programas de motivación docente después que se implementó el 4% del Presupuesto Estatal al Sector Educación de manera obligatoria (2013-2024) (Santos y Rosario, 2022)
• Explorar la relación entre la motivación docente y las nuevas tecnologías educativas. (Amores Valencia, 2020)
• Desarrollar modelos de evaluación que incorporen la dimensión motivacional del profesorado. (Franco López, 2021)
De esta manera, desde los estamentos oficiales y sus dependencias relacionadas al Sector Educativo, se propiciará de manera formal y estructurada además de diseñada rigurosamente prácticas que tendrán en cuenta este aspecto subestimado de la practica pedagógica en nuestras aulas ya que sin dudas, un docente motivado, impulsará a los demás indefectiblemente.
Referencias Bibliográficas
Amores Valencia, A. J. (2020, 12 de febrero). Las nuevas tecnologías como factor de motivación. Campuseducacion.com. Recuperado el 2 de noviembre de 2024, de https://www.campuseducacion.com/blog/revista-digital-docente/las-nuevas-tecnologias-como-factor-de-motivacion/
Escribano Hervis, E. (2018). El desempeño del docente como factor asociado a la calidad educativa en América Latina. Revista Educación, 42(2), 1-25. Universidad de Costa Rica. https://doi.org/10.15517/revedu.v42i2.27033
Franco López, J. A. (2021). La motivación docente para obtener calidad educativa en instituciones de educación superior. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, (64), 151-179. Fundación Universitaria Católica del Norte. https://doi.org/10.35575/rvucn.n64a7
Londoño, C. (2020, 15 de septiembre). ¿Cómo motivar a los estudiantes? 5 pasos simples para lograrlo. Elige Educar. https://eligeeducar.cl/acerca-del-aprendizaje/como-motivar-a-los-estudiantes-5-pasos-simples-para-lograrlo/
Peña, M. S. V., Batán, J. G., y Santos, S. C. (2017). La automotivación hacia la implicación docente: el caso de los maestros normalistas rurales en México. Didascalia: Didáctica y Educación, 8(4), 85-94.
Sánchez Hernández, F. (2017, 5 de marzo). Motivación Docente. EOI. https://www.eoi.es/blogs/gestioneducativa/2017/03/05/motivacion-docente/
Santos, O., y Rosario, Y. (2022, 8 de septiembre). El 4 % para la educación solo se cumplió en 2020. Diario Libre. https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2022/09/08/el-4--para-educacion-solo-se-cumplio-en-2020/2051411
UNESCO, (2015, 7 de diciembre). Motivar a los docentes para mejorar el aprendizaje. Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO.

