Si juzgamos todo por el origen, entonces nada es limpio Estábamos en plena clase de maestría, inmersos en un recorrido fascinante por los orígenes de la lengua española — los tartesos , los íberos, los celtas , la latinización , la transformación en lengua romance — cuando la conversación dio un giro inesperado. La profesora, en medio de ese ejercicio académico sobre orígenes, confesó que ya no celebra la Navidad porque, según ella, los adornos que colgamos representan cabezas y sacrificios de antiguas culturas paganas . Lo que siguió fue una especie de cascada de renuncias simbólicas. Un compañero dijo que tampoco celebraba cumpleaños porque estos tenían conexiones con rituales paganos sangrientos. Otra persona se sumó rechazando el Día de San Valentín- que por cierto se celebraba ese mismo día- por razones similares. De pronto, el aula se convirtió en un concurso implícito de quién era más consciente, más despierto, más libre de las convenciones que supuestamente nos engañ...
Un rincón en medio del alborotado internet de siempre. Una voz en medio del bullicio normalizado.