| Revuelta de esclavos haitianos antes Francia en el 1802. |
Siguiendo la serie de episodios relacionados, en este mes de conmemoración de nuestra dominicanidad independiente, quiero reflexionar sobre la evolución del pensamiento criollo antes de consolidarse como una visión propia de nacionalismo, soberanía y patriotismo.
Primero que nada, cuando hablamos de criollos nos referimos a aquellos dominicanos de ascendencia o descendencia española directa, quienes para principios del siglo XIX constituían una parte significativa de la población nativa de la isla.
A primera vista, podría pensarse que tras expulsar exitosamente a los franceses en 1809 y establecer cierto autogobierno bajo la débil metrópoli española, estos criollos en la parte este de la isla rápidamente habrían adoptado un firme sentimiento independentista y anticolonial. Sin embargo, la realidad histórica matiza considerablemente este cuadro.
Como bien apunto en mi hipotesis, la gran mayoría de familias criollas dominicanas eran descendientes de colonos y funcionarios españoles. Aunque nacidos en América, seguían viéndose y sintiéndose como hispanos, no como una nacionalidad aparte. Incluso tras la ocupación francesa y haitiana, esta autopercepción persistía.
De ahí que figuras como Sánchez Ramírez sofocaran sin contemplaciones cualquier brote separatista en la siempre leal colonia dominicana. No había lugar para ello en la mentalidad criolla de la época. Solo eran súbditos españoles enfrentando algunos baches temporales, no un pueblo visualizándose independiente aún de la debilitada metrópoli.
Así, por pura costumbre e inercia colonial asentada por casi 300 años previos de dominio español ininterrumpido, los criollos dominicanos veían muy natural y conveniente la unión política con España. Era su normalidad, su status quo. Esta mentalidad criolla duraría hasta que otros factores externos la desafiaran por completo.
En conclusión, la teoría explica certeramente esa temprana inclinación anexionista de los dominicanos respecto a España, que no fue resultado de un cálculo político frío, sino de la pura fuerza de un hábito mental colectivo tras siglos de estar constituidos como una sociedad esencialmente española de ultramar. La costumbre pesaba mucho más que el independentismo en ese momento histórico.
Los antecedentes genealógicos importan: Raíces familiares y tendencias anexionistas en la independencia dominicana
Al evaluar el surgimiento del sentimiento de identidad nacional dominicana durante el siglo XIX, resulta tentador enfocarse únicamente en los eventos políticos concretos de la época. Sin embargo, al rascar más a fondo, analizando los orígenes de algunos personajes clave, encontramos poderosos factores históricos adicionales que moldearon el devenir de la joven nación caribeña.
Tomemos, por ejemplo, a tres próceres dominicanos fundamentales en el proceso independentista y los subsiguientes intentos de anexión a potencias extranjeras: Pedro Santana, Buenaventura Báez y Juan Pablo Duarte. Sus ancestros y lealtades familiares ayudan a explicar mucho sus acciones posteriores.
Santana, con raíces canarias, heredó lazos naturales con España que se reflejaron en su deseo de reanexión a la antigua metrópoli ya entrado el período republicano. Báez, con conexiones paternas españolas y francesas, experimentaba igual inclinación a buscar el auspicio foráneo.
En contraste, Duarte encarnaba la esencia criolla local por excelencia: raigambre dominicana por generaciones, fortuna creada en suelo doméstico, sin ataduras políticas fuera de la isla. Esto se manifestó en un fiero patriotismo que rechazaba cualquier nuevo sometimiento colonial.
Así, la herencia importaba
Los ancestros dotaban de cierta brújula que apuntaba hacia determinados polos. En la temprana República Dominicana, esto significó que los líderes con mayor sangre u origen europeo permanecían aún atraídos, casi por inercia, por esas potencias de ultramar. Sus raíces los "jalaban" en esa dirección, complicando construir una nación verdaderamente independiente tanto de España como de Francia.
Para bien o para mal, nuestras genealogías influyen nuestro accionar. Son como musas silenciosas del pasado que susurran en nuestros oídos. Y así, los ecos familiares de una época colonial se escuchaban todavía en oídos dominicanos decimonónicos, tentándolos de vez en vez con el canto de sirena del recolonialismo luego de tan ardua lucha por la libertad.
La nostalgia colonial: orígenes del anexionismo criollo dominicano
Entre los historiadores persisten acalorados debates sobre cuándo y cómo surge en la población dominicana una conciencia independentista respecto a España. La teoría ortodoxa postula un creciente sentimiento autonomista a partir de las invasiones napoleónicas de 1808. Sin embargo, una lectura más cercana de las fuentes primarias criollas de la época matiza esta visión.
Como bien establece la hipótesis en cuestión, la mayoría de familias criollas de la parte este de La Española eran descendientes directos de los colonizadores y burócratas hispanos originales. Esta ascendencia española resultaba en una arraigada lealtad hacia la corona, por sobre cualquier identidad dominicana temprana, incluso ante el colapso del imperio.
Así, las repetidas expresiones de los líderes locales de reanexionarse a una debilitada España tienen menos que ver con un frío cálculo geopolítico y mucho más con un apego emocional hereditario hacia la metrópoli colonial de sus ancestros, por muy disfuncional que esta fuera para 1808. En resumen, la herencia mental colonial se imponía sobre las circunstancias coyunturales.
Por tanto, resulta históricamente correcto afirmar que el grueso de los criollos dominicanos, durante las primeras décadas del siglo XIX, nunca perdieron su vínculo existencial con España, viendo esta unión como algo natural, por costumbre e inercia sociocultural. Este "anexionismo nostálgico" solo sería confrontado más tarde por amenazas externas.
| Líder | Orígenes Familiares | Posición Política |
|---|---|---|
| Pedro Santana | Padres canarios (españoles); heredó lealtades con la corona española | Pro anexión a España después de la independencia |
| Buenaventura Báez | Padre con ancestros españoles y conexiones francesas; madre de origen africano esclavizado | Pro anexión a potencias europeas (Francia/Austria) tras la independencia |
| Juan Pablo Duarte | Familia criolla dominicana, padre español emigrado; hijo de comerciantes avecindados en Santo Domingo; profundas raíces en la colonia | Firme independentista; antianexionista; defendió la nación dominicana soberana |