[ANÁLISIS POLÍTICO] La Época de los Outsiders: ¿Por qué el proyecto de Santiago Matías tiene menos capital político para ganar unas elecciones en RD?
Introducción: El hombre que nadie tomó en serio
En 1996, Donald Trump era lo que en cualquier otra era se hubiera quedado siendo: un magnate extravagante, dicharachero, conocido por sus edificios dorados, sus matrimonios en las páginas de sociales y sus apariciones en programas de entretenimiento. Nadie —ni sus admiradores— lo hubiera puesto en una oración junto a la palabra "presidente". Treinta años después, ese mismo hombre ha gobernado dos veces la nación más poderosa del mundo, remodeló el Partido Republicano a su imagen y sigue siendo la figura dominante de la política occidental. Su segunda presidencia, iniciada en 2025, es posiblemente más poderosa que la primera.
¿Qué pasó en esos treinta años?
Lo que pasó es que las democracias liberales fallaron en entregar. No fallaron en todo, ni fallaron siempre, pero sí fallaron en lo que más importa: hacerle sentir a la gente ordinaria que el sistema trabaja para ellos. La brecha entre las instituciones y la ciudadanía se fue ensanchando silenciosamente, y en ese espacio vacío, los outsiders encontraron su oportunidad. Trump no fue la causa de ese quiebre. Fue el síntoma más ruidoso.
Un fenómeno que viene de lejos
La era del outsider no empezó con Trump. Empezó mucho antes, y en nuestro propio patio.
Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela en 1999 montado en el agotamiento de un sistema bipartidista —Acción Democrática y Copei— que había administrado el petróleo durante décadas sin que los más pobres vieran los frutos. Era teniente coronel, golpista convicto, y habló directamente a los que el sistema había ignorado. Ganó con 56%.
Años después, Nayib Bukele repitió la fórmula en El Salvador con otro vocabulario, pero el mismo diagnóstico: las pandillas hacían inhabitable la vida cotidiana, los partidos tradicionales ARENA y el FMLN habían tenido décadas para resolver el problema y no lo hicieron. Bukele se presentó como la ruptura con ese ciclo. No solo ganó; barrió.
En Argentina, Javier Milei apareció con una motosierra y un discurso tan radical que parecía diseñado para no ganar. Ganó. La inflación había destruido los ahorros de la clase media, la casta política era sinónimo de corrupción e ineficiencia, y Milei ofreció la única cosa que nadie más se atrevía a ofrecer: una ruptura total.
En Colombia, Abelardo de la Espriella —abogado penalista sin un solo cargo público previo— ganó la presidencia en junio de 2026, después de cuatro años de un gobierno de Gustavo Petro que dejó a amplios sectores del país exhaustos y con la sensación de que el experimento de izquierda había salido caro. De la Espriella no ganó porque fuera el mejor candidato. Ganó porque era el voto castigo más contundente disponible.
El patrón es claro: los outsiders no crean el descontento, lo cosechan. Y lo cosechan mejor cuando hay un enemigo visible, un dolor específico y una promesa simple.
Santiago Matías quiere pescar en río revuelto
En la República Dominicana, ese río está, efectivamente, revuelto. El PRM lleva ocho años en el gobierno. No es un gobierno que haya sido un desastre épico —no hay hiperinflación, no hay pandillas controlando territorios— pero tampoco es un gobierno que haya dejado huella. Es un gobierno errático, administrativamente torpe en más de una ocasión, poco memorable en sus logros y notable principalmente por el contraste que prometió con el pasado peledeísta y que nunca terminó de cristalizar del todo.
Alofoke quiere combinar Bukele con Trump . Pero ambos sujetos responde a discursos específicos de su país. Aquí eso no va a funcionar el discurso está en la gente .
— Undelfin ☭ (@itsmacondo) August 21, 2026
Esa decepción difusa es real. La gente está cansada. Y Santiago Matías, conocido como Alofoke, la ha identificado correctamente como una ventana.
El problema es que identificar la ventana no es lo mismo que tener las herramientas para cruzarla.
Por qué los otros pudieron y Alofoke no puede
Cada outsider exitoso del que hemos hablado tenía tres cosas: un dolor colectivo concreto que articular, una coalición que construir, y una narrativa que le permitió a sectores ideológicamente distintos votar por él sin sentir que traicionaban sus valores.
Trump canalizó el agotamiento del electorado conservador y religioso con el progresismo demócrata. Se vendió como escudo cultural, no solo como candidato. Los evangélicos americanos no votaron por Trump el hombre —de moral cuestionable por cualquier métrica cristiana— sino contra el proyecto que Biden y los demócratas representaban. El enemigo los unió.
Bukele tenía las maras. Un dolor concreto, transversal, que atravesaba clases sociales, credos y regiones. Católicos, protestantes, clase media, pobres: todos habían sufrido o conocían a alguien que había sufrido. La propuesta era simple y brutal: acabar con ellas. Funcionó.
De la Espriella tenía a Petro. Cuatro años de gobierno que dividieron a Colombia y dejaron a un sector mayoritario con la sensación de haber tomado un camino equivocado. El abogado barranquillero supo además hablarle al sector religioso —su discurso incorporó la religiosidad cristiana, el nacionalismo y los valores tradicionales— sin chocar contra él.
Santiago Matías no tiene ninguna de esas condiciones:
No tiene un enemigo que unifique. La decepción con el PRM es real pero difusa. No hay un dolor tan específico y urgente que obligue a sectores distintos a votar juntos por alguien que en otro contexto jamás elegirían.
No tiene una coalición religiosa ni conservadora. Y este es quizás el punto más determinante. El evangélico dominicano no le compra esa candidatura. El católico tampoco. Sus posiciones —armas sin restricción, sin control de bebidas alcohólicas, un mensaje cultural que choca frontalmente con los valores de esos sectores— hacen prácticamente imposible ese puente. Trump y Bukele gobiernan con ese sector, no contra él. Alofoke lo alejaría desde el primer día.
Sus propuestas no construyen coalición; la fragmentan. El discurso anti-haitiano en un tono racial agresivo moviliza a un segmento, pero aleja a otros y genera consecuencias internacionales. La propuesta del voto militar y policial abierto evoca directamente a Venezuela y Chávez, un fantasma que en un país con la memoria histórica de Trujillo no es un accidente retórico, es un error estratégico grave. El ataque al sector docente le crea un gremio enemigo organizado. La cancelación del encuentro en UNICARIBE mostró improvisación, no disrupción.
No hay lectura fina del electorado dominicano. De la Espriella, con toda su estridencia, fue disciplinado: identificó su blanco (el antipetrismo), construyó una narrativa coherente alrededor de él, y no se dispersó. El caos de las declaraciones de Alofoke sugiere que no ha hecho ese trabajo.
La estética del outsider sin el sustrato político
Lo que Alofoke tiene es la estética del outsider: el descaro, la irreverencia, la disposición a decir lo que los políticos tradicionales no dicen, la presencia mediática, la base de seguidores leales en redes sociales. Eso no es poca cosa. En un ecosistema de atención fragmentada, tener audiencia es poder.
Pero la estética del outsider sin el sustrato político es entretenimiento, no candidatura viable. Trump tenía el Partido Republicano como vehículo y décadas de capital simbólico en el imaginario americano. Bukele tenía un país literalmente aterrorizado por las pandillas. De la Espriella tenía cuatro años de Petro. Alofoke tiene un canal de YouTube, una cuenta de Instagram y un conjunto de propuestas que espantan precisamente a los sectores que necesitaría para ganar.
El río está revuelto, sí. Pero pescar en río revuelto requiere saber qué anzuelo usar. Y por ahora, el anzuelo de Santiago Matías está diseñado para atrapar a su propia audiencia, no al electorado que decide elecciones en la República Dominicana.
Epílogo: Cuando el outsider revela su mano
El 21 de agosto de 2026, Santiago Matías hizo acto de presencia en el XIX Congreso Internacional de Comunicación Política celebrado en Santo Domingo. Y ahí, lejos de toda teoría, confirmó lo que este análisis plantea: él mismo sabe que su apuesta es el voto castigo.
"Pasará factura en este año 2028 porque la gente votará harta, votará con pique", declaró sin ambages.
La pregunta táctica que eso abre es válida e incómoda: ¿es un error revelar explícitamente esa estrategia?
Santo Domingo.- Un momento de tensión se produjo durante el XIX Congreso Internacional de Comunicación Política, cuando el comunicador Santiago Matías y la dirigente de la Fuerza del Pueblo Julieta Tejeda protagonizaron un intercambio.
— Altanto.com.do (@altantocomdo) August 20, 2026
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Los outsiders que hemos analizado nunca se presentaron como el candidato del "pique". Trump se presentó como el candidato del regreso a la grandeza. Bukele como el candidato de la seguridad. De la Espriella como el candidato del orden y la autoridad. Todos canalizaban el descontento, sí, pero lo encuadraban en una promesa hacia adelante, no en una emoción hacia atrás. El voto castigo es el combustible; la visión de país es el destino. Sin destino, el combustible solo quema.
Matías también habló de "una juventud sedienta que no vota, que no participa" y del alcance de su figura en redes sociales como prueba de su viabilidad. Son argumentos de influencer, no de candidato. La popularidad digital es real, pero el electorado dominicano que decide elecciones no vive solo en Instagram. Vive también en los barrios, en las iglesias, en los gremios, en las aulas —sectores que, como hemos visto, tienen razones concretas para mantenerse distantes de su proyecto.
Hay algo casi paradójico en un antipolítico que participa en un Congreso Internacional de Comunicación Política para explicar su antipolítica. Pero más revelador aún es que, al momento de justificar su candidatura, su argumento central no sea una propuesta sino una emoción: el hartazgo.
El hartazgo es real. Pero el hartazgo solo no gana elecciones. Lo que gana elecciones es saber convertir ese hartazgo en coalición. Y esa conversión, hasta ahora, está pendiente.
Las condiciones para un outsider exitoso en RD existen en potencia. El desgaste del PRM es real, la decepción ciudadana es real, el espacio para alguien nuevo es real. Pero ese alguien tendría que ser capaz de hablarle al dominicano conservador, al evangélico, al profesional de clase media decepcionado, a la mujer que no se siente representada. Tendría que tener un dolor concreto que articular y una promesa que cierre coaliciones en lugar de abrirlas. Santiago Matías, tal como se ha presentado al debate público hasta ahora, no es ese alguien.
Referencias
- "La gente votará harta y con pique", dice Santiago Matías en Congreso Internacional de Política
De Último Minuto — Yoan Silverio, 21 de agosto de 2026 - Santiago Matías exige que policías y militares puedan votar
De Último Minuto, agosto de 2026
https://deultimominuto.net/nacionales/santiago-matias-exige-votar-en-rd/ - Santiago Matías rechaza partidos tradicionales y anuncia Dominicanos Primero
De Último Minuto, julio de 2026
https://deultimominuto.net/nacionales/politica/santiago-matias-rechaza-partidos/ - Santiago Matías responde a Leonel: "Nosotros no compramos partidos, los estamos construyendo"
De Último Minuto, agosto de 2026
https://deultimominuto.com/en/dominican-news/santiago-matias-responds-to-leonel-we-dont-buy-parties-we-are-building-them/ - Leonel Fernández considera a Santiago Matías un fenómeno comunicacional, pero "la política es otra cosa"
Acento, agosto de 2026
https://acento.com.do/politica/leonel-fernandez-santiago-matias-es-un-fenomeno-comunicacional-pero-hacer-politica-es-otra-cosa-9737841.html - Las controversiales propuestas de Santiago Matías si gana la presidencia en 2028
Acento, agosto de 2026
https://acento.com.do/politica/las-controversiales-propuestas-de-santiago-matias-alofoke-si-gana-la-presidencia-en-2028-estas-de-acuerdo-con-su-vision-de-rd-9731875.html - Nelson Javier: "Los políticos tradicionales tienen que ponerse las pilas ante el fenómeno Santiago Matías"
De Último Minuto, agosto de 2026
https://deultimominuto.com/nacionales/nelson-javier-los-politicos/ - Dominicanos Primero roza el 4% de preferencia electoral sin ser partido oficial (encuesta ACD Media)
De Último Minuto, agosto de 2026
https://deultimominuto.com/en/dominican-news/dominicanos-primero-nears-4-in-presidential-preference-despite-not-being-an-official-party/ - Eduardo Martínez atribuye a la clase política la candidatura de Santiago Matías
De Último Minuto, junio de 2026
https://deultimominuto.net/nacionales/eduardo-atribuye-a-la-clase/ - Partidos políticos lucen fuertes, no se vislumbra espacio a nuevo líder
Relámpago Informativo, agosto de 2026
https://www.relampagoinformativo.net/politica/2026/08/partidos-politicos-lucen-fuertes-no-se-vislumbra-espacio-a-nuevo-lider/ - ¿Quién es Abelardo de la Espriella, el abogado de ultraderecha que será el nuevo presidente de Colombia?
CNN en Español, junio de 2026
https://cnnespanol.cnn.com/2026/06/24/colombia/quien-abelardo-de-la-espriella-presidente-electo-orix - La victoria de Abelardo De La Espriella: un giro radical hacia una nueva derecha
La Silla Vacía, junio de 2026
https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/la-victoria-de-abelardo-de-la-espriella-un-giro-radical-hacia-una-nueva-derecha/ - Las 10 razones por las que ganó Abelardo de la Espriella
El Colombiano, junio de 2026
https://www.elcolombiano.com/colombia/elecciones-2026-razones-por-las-que-gano-abelardo-de-la-espriella-presidencia-segunda-vuelta-EJ38022204 - Declaraciones de Santiago Matías — Archivo de noticias
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